
SLEP Santiago Centro anuncia plan de intervención en infraestructura de liceos emblemáticos para 2026
El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro anunció la puesta en marcha de un plan de intervención en la infraestructura para 7 liceos emblemáticos de la comuna, con el objetivo de responder a las demandas estudiantiles y avanzar en la habilitación de espacios educativos seguros y funcionales.
Este plan forma parte de la mesa de trabajo en la que han participado el Ministerio de Educación, la Seremi de Educación RM, la Dirección de Educación Pública (DEP) y la Municipalidad de Santiago.
El programa busca priorizar obras críticas para asegurar la continuidad del funcionamiento de los establecimientos, al mismo tiempo que se recuperan espacios de uso cotidiano que impactan directamente en la calidad de vida no solo de los estudiantes, sino de la comunidad educativa.
Etapas del plan del SLEP 2026
El plan se implementará en los siguientes establecimientos: Instituto Nacional, Liceo Manuel Barros Borgoño, Liceo 1 Javiera Carrera, Liceo de Aplicación, Liceo Confederación Suiza, Liceo 4 Isaura Dinator, Liceo Manuel Barros Borgoño e Internado Nacional Barros Arana, y contempla tres fases de intervención:
Proyectos de emergencia. Orientado a responder a necesidades críticas y urgentes que afecten la continuidad del servicio educativo, como la reposición de puertas o el remplazo de artefactos en mal estado. Se realizará durante el primer semestre de 2026.
Proyectos de Conservación. Aborda proyectos de mayor alcance para mantener y mejorar la infraestructura en el mediano plazo. Contempla reparaciones integrales como mejora de sistema de drenajes o habilitación de salas de clases. Diseño de proyectos en el segundo semestre de 2026.
Proyectos de Mantención. Cubre las labores recurrentes y preventivas para mantener la operación del establecimiento. Como la mantención de los servicios higiénicos y limpieza de techumbres o cubiertas. Se realizará durante todo el año 2026.
Áreas prioritarias
Las intervenciones estarán organizadas en cinco áreas:
- Servicios higiénicos y salubridad, garantizando condiciones básicas y dignas para el uso diario.
- Techumbres o cubiertas, filtraciones y drenajes, priorizando la habitabilidad y el resguardo de salas y recintos.
- Puertas, ventanas y seguridad perimetral, para mejorar accesos y asegurar la funcionalidad cotidiana.
- Sistemas eléctricos, reduciendo riesgos y asegurando la continuidad de las clases.
- Espacios comunes, deportivos y patrimoniales, con el objetivo de revitalizar lugares de encuentro y aprendizaje.
Además, se propuso a los centros de estudiantes iniciar una instancia de hermoseamiento participativo de los establecimientos, junto con las comunidades educativas, para: pintar, mejorar jardines, o renovar espacios comunes.

Compromiso con la funcionalidad
“Estamos abordando estos proyectos de manera gradual y por etapas, porque cada liceo tiene realidades distintas y requiere soluciones específicas. Sabemos que cada necesidad indicada en el petitorio y registrada por nuestro equipo de infraestructura y Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico en cada una de nuestras visitas, impactan directamente los procesos pedagógicos de cada uno de los estudiantes”, indicó la directora ejecutiva del SLEP Santiago Centro, Paulina Retamales.

Agregó que “resguardar la calidad de esos procesos y garantizar que todas y todos puedan aprender los contenidos que le corresponda a su año escolar es nuestra principal preocupación. Por eso, nuestro objetivo es asegurar que cada fase del plan de infraestructura se ejecute con la calidad y los tiempos adecuados. Priorizaremos siempre, las obras que permitan mantener la continuidad de las clases. Todas las condiciones de infraestructura para estudiantes, docentes y asistentes de la educación irán mejorando progresivamente”.
Al respecto, el subdirector del área de Infraestructura y Mantenimiento, del SLEP, Sebastián Hermosilla, complementó que “en esta primera etapa hemos puesto énfasis en las intervenciones más urgentes, que aseguren la funcionalidad de los establecimientos y respondan a necesidades inmediatas de la comunidad escolar. En las etapas siguientes avanzaremos hacia obras de mayor envergadura, que permitirán modernizar la infraestructura y proyectar espacios educativos acordes a los desafíos de la educación pública del siglo XXI”.

Los avances del plan serán informados periódicamente a las comunidades educativas, garantizando un proceso participativo, transparente y responsable en el uso de recursos públicos.